Callejera

Intento ver la vida en blanco y negro, pero no puedo.

 

En la calle encuentro la inspiración en la vida cotidiana, en aquello que realizamos por costumbre y que a mí me atrapa en forma de imagen.

Siempre he pensado que consideramos raro todo aquello que no hacemos nosotros o que no se hacía en nuestro ambiente. Ahora observo a las personas y aprendo que nada de lo que crees es cierto y que si escuchas y observas lo que te rodea nunca dejarás de ver cosas raras que se vuelven comunes.